domingo, 31 de octubre de 2010

ARRIBA EL TELÓN




Y ahora abrimos el TELÓN porque no siempre lo ha habido, por lo tanto  os vamos a contar su procedencia.
Digamos que su aparición fue debida a la necesidad de no distraer al público con los cambios de escenografía, vestuario, maquillaje o cualquier acción escenográfica,… su uso era primordial para los cambios de los entreactos.
Cuando las escenas y los actos terminaban, el público permanecía observando el escenario vacío o como los tramoyistas modificaban la escenografía.
En el reinado de Carlos III (más o menos sobre el 1660)  nació en Inglaterra el teatro de la restauración y por primera vez se usó una cortina en el arco del proscenio, justo enfrente del escenario.
En 1750, el telón comenzó a señalar la separación, el final o el inicio de un acto y a partir de 1880, los hermanos CORSO en su presentación en Londres, usaron por primera vez el telón en forma profesional para esconder los cambios de escena. El telón formaba parte de una función que daba categoría al espectáculo.

sábado, 23 de octubre de 2010

Vamos a contaros algo sobre las dos famosas máscaras que representan al teatro, ¡el escudo de armas de los actores!.Cada máscara tiene una expresión que determina que quien ríe es la comedia y quien llora es el drama o la tragedia.
Y te preguntarás tienen nombre? Pues sí
TALIA Es la musa de la comedia, una diosa de las fiestas dionisíacas, presidía los banquetes animados por la música, el canto y la alegría, lleva por atributos una corona de hiedra y en la mano una máscara sonriente.

MELPÓMENE Es la musa de la tragedia, se la representa como una matrona majestuosa y calzando el coturno, en una de sus manos sostiene un cetro y una corona, en la otra, un puñal. Se halla rodeada de fortalezas, armas y laureles y a su arrogancia se une la tristeza de la soledad.
Una leyenda o mito, cuenta que Melpómene tenía todas las riquezas que podía tener una mujer, belleza, dinero, hombres… pero teniendo todo eso, no podía ser feliz. El drama de la vida: tener de todo no es suficiente para ser feliz.
Ambas se encuentran en forma de estatuas en el museo del Vaticano y en el Louvre.